Por Ps. Carolina Ávila Mendoza

¿Te has imaginado un día sin tu teléfono? El día del bienestar digital nos brinda una oportunidad para reflexionar sobre el uso consciente y saludable de la tecnología que tenemos a nuestra disposición, sin sacrificar nuestro bienestar emocional y psíquico.
Si lo piensas, hoy en día, la tecnología es una parte esencial de nuestras vidas, influyendo en casi todos los aspectos de nuestra rutina diaria. Si bien los dispositivos electrónicos pueden mejorar nuestra calidad de vida, es crucial considerar como el uso indiscriminado, especialmente de los teléfonos y de las redes sociales (las que en adelante mencionaremos como RS), pueden afectar nuestra salud mental.
RS: ¿Conexión o adicción?

En la inherente búsqueda de las personas por conectar con otros, las diversas RS han facilitado la interacción de manera instantánea con amigos, familiares o nuevas comunidades. Asimismo, proponen una nueva forma de validación social representada por “likes”, que actúan como estímulos positivos necesarios para mantenernos al pendiente de nuestros teléfonos durante el día y, en algunos casos, durante la noche. Estudios señalan que el uso excesivo de las RS puede influir negativamente en el autoconcepto, generando constantes comparaciones, una percepción distorsionada de la realidad en muchos jóvenes y adultos, lo que repercute en la salud mental y las interacciones sociales. (Castro & Charry, 2019; Abi-Jaoude et al., 2020; Midgley et al., 2021 )
Un ejemplo de esta problemática, es el juicio que se realiza contra la empresa Meta en Nueva York, denunciada por diseñar intencionalmente aplicaciones como Instagram para que sean adictivas, con el fin de maximizar el tiempo de los usuarios en la aplicación, afectando el bienestar psicológico de los usuarios. (Duffy et al., 2026).
¿Entonces, qué es bienestar digital?
El bienestar se considera como una autoevaluación subjetiva sobre la calidad de vida, que incluye aspectos como la salud, el trabajo y las relaciones interpersonales (Diener et al., 2018). En este contexto, el bienestar digital se refiere al estado de salud física y mental de una persona en relación al uso de dispositivos digitales.
Es posible comprender, entonces, que el bienestar digital estará relacionado con la forma en que logramos establecer un equilibrio saludable entre las tecnologías y nuestra vida cotidiana.
¿Somos conscientes de nuestro tiempo en los dispositivos y RS?

Vivimos en un mundo donde estamos constantemente expuestos a pantallas y bombardeados con información indiscriminada que aparece en nuestros feeds o que nos envían nuestros amigos y familiares.
Ser consciente de nuestros hábitos es el primer paso para iniciar el camino hacia el bienestar digital en nuestra vida. Tómate un minuto y pregúntate:
- ¿Cuánto tiempo paso frente a las pantallas?
- ¿Cuánto demoro en abrir una notificación de RS?
- ¿Cuánta información de los medios digitales consumo al día?
- ¿Estoy pendiente de los “likes” o “reposts” cuando subes alguna imagen o historia?
- ¿Discuto en RS?
- ¿Cuánto tiempo dedico al scrolling?
- ¿Me duermo con el teléfono?
Reflexionar sobre estas preguntas puede ayudarte a identificar áreas en las que puedes mejorar tu relación con la tecnología.
Aumentando nuestro bienestar digital
Si, a partir de tu reflexión sobre tus hábitos digitales, decides hacer cambios, puedes hacerlo sin necesidad de borrar tu perfil, eliminar aplicaciones o dejar tu smartphone encerrado en tu habitación. Autores como Amirthalingam & Khera (2024), mencionan distintas estrategias que te pueden ayudar de manera gradual. Entre ellas están:
- Establecer límites de tiempo para el uso de tus dispositivos.
- Reducir el tiempo que dedicas a RS.
- Considerar técnicas de mindfulness que te permitan practicar la atención plena.
- Establecer un horario designado para estar desconectado
Como psicóloga, me gustaría compartir contigo algunas opciones que pueden serte útiles. Una buena idea es configurar tu teléfono para evitar recibir notificaciones en ciertos horarios, lo que te ayudará a reducir distracciones. También es importante resignificar tu tiempo en redes sociales; recuerda que no todo tiene que ser scrollear. Permítete explorar contenido que te inspire y te ayude a aprender nuevas temáticas o habilidades que realmente te interesen.
Si bien, los dispositivos tecnológicos nos entregan innumerables beneficios, su uso excesivo puede tener un impacto negativo en nuestra salud mental. Por tanto, parece que la clave de mantener un bienestar digital radica en el uso responsable de los dispositivos y redes sociales.
Es importante que consideres que conseguir nuevos hábitos requiere un esfuerzo significativo al principio, por lo que es fundamental establecer metas pequeñas que te permitan reconocer tu propio avance con el tiempo y evitar frustraciones que te impidan avanzar en el proceso.
Finalmente, si sientes que te cuesta generar nuevos hábitos, ya sean digitales o cotidianos, no dudes en buscar ayuda de profesionales que puedan guiarte en el camino hacia el bienestar.
REFERENCIAS
Abi-Jaoude, E., Naylor, K. T., & Pignatiello, A. (2020). Smartphones, social media use and youth mental health. Cmaj, 192(6), 136-141.
Amirthalingam, J., & Khera, A. (2024). Understanding social media addiction: a deep dive. Cureus, 16(10), 72499.
Castro, M. & Charry, S. (2019). Autoconcepto y uso de Instagram en estudiantes universitarios. Universidad EAFIT, 1(1), 1-23.
http://hdl.handle.net/10784/15885
Diener E., Oishi S. & Tay, L. (2018) Avances en la investigación del bienestar subjetivo. Nature Human Behaviour 2(4): 253–260.
Duffy, C. Delouya, S. & Miracle, V. (2026). Mark Zuckerberg enfrenta juicio por adicción a las redes sociales. CNN en español.
Midgley C., Thai S., Lockwood P., Kovacheff C. & Page-Gould E. (2021) Cuando cada día es una reunión de exalumnos: comparaciones en redes sociales y autoestima. Revista de Personalidad y Psicología Social 121: 285–307.





















































