En el marco del Día Mundial de la la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII), en CESIST Chile compartimos el testimonio de Daniel Badilla, integrante de nuestro equipo y paciente con colitis ulcerosa desde hace más de 12 años.
A través de su experiencia, Daniel nos invita a reflexionar sobre el impacto físico, emocional y social que tienen enfermedades como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, patologías autoinmunes crónicas que acompañan a las personas durante toda la vida y que, muchas veces, permanecen invisibles para quienes las rodean.
Las EII pueden generar crisis intensas, dolorosas e impredecibles, afectando la vida cotidiana, los estudios, el trabajo, las relaciones sociales y la salud mental. Sin embargo, como señala Daniel, detrás de cada ausencia o dificultad existe una lucha silenciosa que no siempre es comprendida por el entorno.
Su relato también pone en valor la importancia de políticas públicas como la Ley Ricarte Soto, que permite el acceso a tratamientos de alto costo, y la Ley “No Puedo Esperar”, que facilita el acceso prioritario a baños y atención preferente para quienes viven con estas patologías.
Además, destaca el rol fundamental de la salud mental y del acompañamiento psicológico en el proceso de adaptación, aceptación y manejo emocional de una enfermedad crónica. La ansiedad, la frustración, el miedo, los cambios corporales y los períodos de crisis forman parte de una experiencia que requiere contención, escucha y comprensión profesional.
En CESIST Chile creemos que generar espacios de conversación y educación es clave para avanzar hacia una sociedad más informada, empática e inclusiva con las personas que viven con Enfermedad Inflamatoria Intestinal.
Hoy, más que nunca, es importante visibilizar estas enfermedades, promover la investigación, ampliar el acceso a tratamientos y recordar que muchas personas están enfrentando batallas que no siempre se ven a simple vista.

























































